06 mayo 2006

Sábado 6:30 am.

La vida no me besó en la boca, primero me acarició el hombro preguntándome si aun estaba dispuesto a vivirla.

Vi sus ojos, sonreí. Temí por la existencia real del abismo y por su permanencia metafísica durante el periodo que llevaría mi ausencia.

Un brillo despejó la incertidumbre, fuimos instantáneamente inmortales. Dos segundos del tiempo de la inmortalidad de un Dios que siempre se negó a aparecer.

El beso fue posterior, casi circunstancial, cuando la despedida era inminente y la noche ya se anunciaba.

Sé que, quizás, solo vos podrías comprender el verdadero sentido de mis enigmas de ecuaciones, arbitrariedades, y palabras.

16 abril 2006

El Amenazado (Fragmento)

Pequeña Elucidación de una amistad

Ojalá mi pluma, cada vez más inexistente, dejara de jugar al oxímoron.

¿Cuánto de "ojalá" se torna en una expresión difusa? Talvez la misma cantidad de veces que tu voz me salvó del abismo y de las ansias de abismos... tu voz, o el eco de tu voz ¿importa acaso la diferencia? Lo que nos media es mayor a la distancia, es el recuerdo, que de alguna manera, es un recorrido más vasto, es la conjugación de todos aquellos fragmentos paradójicos en los que fuimos inmortales... Luego vinieron los años, los errores, las victorias, y los letargos; y nos fuimos enterando -aunque en realidad siempre supimos- que esa inmortalidad era imperfecta, que tan solo merodeaba como una postergación de lo inevitable.

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A medida que un hombre se va aproximando a su madurez -o a los cuadros depresivos-, el temor a lo sucesivo se hace más pronunciado, comienzan las paranoias a las grandes novedades, y el todo se desea circular, inalterable; Entonces el mundo comienza a adivinarse entre brumas de pasado... aquellos días de playa -tambien de las oscuras resacas-, las plazas, los breves juegos dialécticos que alguna vez nos entretuvieron, los sábados de facultad, también algún libro de Aristóteles que he precipitado en olvidar. Todos podemos empeñarnos en negarlo, pero es una negación absurda. Desgraciadamente, con el tiempo vamos tornando en Platonistas o Augustinianos.

No hay ningun secreto sobre la militancia de mi ateísmo, y es por esa simple cuestión, que valoro doblemente el hecho de habernos cruzado alguna vez en el camino, jamás estuvo predispuesto que así fuera, jamás hubo magias, excepto las que nos encargamos de crear. En esas fugas, en esa amistad sin pretenciones, en ese estar, allí se fundó el último de nuestros sortilegios, y por este, algunas veces hasta compartimos parcelas indistintas en el mismo universo.

Pero... ¿sabrás que aun en la furia de mi averno pensaba en tus palabras?
No, no te extraño, te recuerdo, lo que viene a ser una arbitrariedad de mi parte.

Dibujando

Si, hoy nos pasamos la tarde entre dibus, Barney, y galles.

11 abril 2006

Alguien ahí

"...Seré siempre el que esperó a que le abrieran la puerta, junto a un muro sin puerta..."
Fernando Pessoa.

"...Cuando el amor es ya inexpresable, las viejas heridas permanecen sin cuidado. Entonces descubrimos la última soledad: La del amante sin el amado, los hijos sin sus padres, el padre sin sus hijos..."
Don Ernesto.

Eso creo que será todo por hoy, lamentablemente no estoy de humor para escribir.
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