08 mayo 2008

La combustión espiritual de Paluch

Ver que en el top ten de los libros más vendidos de la Argentina se encuentra "El combustible espiritual", del periodista Ari Paluch, no produce bronca, tristeza o decepción, sino una extraña vergüenza por pertenecer al género humano.

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Con títulos como: "Cuidado con lo que te propongas porque lo puedes alcanzar", "El ego", "Espiritualidad y religión", "Misión en la vida", "La vida es un frontón", "Un pacto con Dios", "El clic", "Volver a Dios", "Perdón parece ser la palabra más difícil" y "Sería una pena no haber aprendido"; se comprende de qué va la cosa: reductio ad absurdum, que es brillante para la lógica, pero toda una contrariedad para un libro, sobre todo si es de los que se denominan de autoayuda. En este caso, como ocurre con este género en particular, la ayuda es grande, feliz y pecuniaria para el bolsillo del pseudo escritor que con un par de sandeces trilladas ilumina la enorme fragilidad de sus lectores. De esta manera, la ayuda no es bidireccional.

Por lo dicho, lo más optimista que esta Casa puede esperar es que el combustible espiritual de Paluch se encienda, no a lo bonzo, ya que objetamos de cualquier tipo de violencia, sino al estilo de cohete interestelar, y que no vuelva a escribir nunca más.

21 abril 2008

El presente absoluto - filosofía de tocador

El presente absoluto, es una recopilación de artículos publicados por Tomás Abraham en medios gráficos y digitales, en un periodo que se inicia con la caída del gobierno de Fernando de La Rúa -2001- y culmina en el 2006, aunque como señala el autor: “termina en el 2006, podría seguir con otros volúmenes hasta llenar una biblioteca borgeana”.

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Con una prosa encendida, de manera directa y sin buscar simpatías, el autor aborda temas urticantes, como, entre otros, la igualdad de derechos entre Blumberg y las madres de plaza de mayo para reclamar justicia, la utilización política de los derechos humanos, y la elaboración de una violenta crítica al periodismo argentino, donde no olvida a Mariano Grondona, su blanco predilecto –para más información, leer “los negritos del doctor Mariano Grondona”. Historias de la Argentina deseada-.


“La actualidad le plantea al filósofo un problema: la relación entre tiempo y pensamiento”, y Abraham lo resuelve con una metodología que resulta extraña en un filósofo: la utilización de la opinión, ya que esta se guía por las apariencias y, por lo tanto, es variable –definición de diccionario acerca de la doxa-. A consecuencia de esto, pueden apreciarse dos cuestiones importantes: algunas contradicciones entre distintos artículos de la obra, producto de la evolución misma de los hechos a lo largo del tiempo, y una falta de profundidad inherente al método empleado, que lleva a conclusiones algo simplistas, por ejemplo respecto al periodismo: “Hay que tener al consumidor excitado con la novedad. No hay tiempo ni es el propósito crear relaciones sino atraparlo al cliente (…) con el pinchazo de un alfiler que le de muestra que está vivo”.

Para este filósofo, la opinión es una construcción que se realiza a partir de otras opiniones, de símbolos y de imágenes, aunque omite mencionar que todas estas variables son endebles, que se digitan a través del poder, conformando lo que se denomina “sentido común”, y que a lo largo del tiempo se encontrará con otras opuestas que serán predominantes, porque la doxa en la argentina dura lo que las saturnales económicas y el viento de cola. La doxa es, en si, la negación de cualquier estudio sistemático.

El presente absoluto tiene una barrera implacable y una conclusión abrumadora. Lo inexorable es el transcurso del tiempo y la pérdida de vigencia de unos ensayos que se ajustan más al diario o al blog que al formato de libro. La conclusión es inquietante y lúcida: la complacencia y la demagogia sumergen al país en ciclos de crisis evitables, por el mero afán de agradar, de buscar aficiones hasta el agotamiento y luego, cuando las resultas del agotamiento se ponen en evidencia, los mecanismos varían de manera inversamente proporcional con el ejercicio de sus herramientas: coptar, corromper y silenciar. La crisis es el presente absoluto de la Argentina, y Abraham, por lo menos, sugiere honestidad intelectual.

09 abril 2008

Despedidas

Argos sonrió de perfil, con ese desprecio tan característico suyo y me susurró al oido: "el problema de los dragones es que cuando se les termina la magia se convierten en viejas lagartijas que sólo pueden aspirar al olvido". Su aliento de tabaco y mentas fue el vaho que ensombreció el resplandor de aquel atardecer furibundo...

Con un ritmo estertoreo, como arrastrados por el temporal y las predestinaciones, aun pueden escucharse algunos versos tristes de Poe en aquella esquina donde por ùltima vez nos vimos.

13 marzo 2008

Tristeza y nada más

Se fue Jorge Guinzburg y nos dejó en el vacío grande de una realidad horrible. Por eso mismo, hoy escribir debería estar prohibido, tan prohibido como los informes carroñeros de la TV que hablan del maestro del reportaje, del que no aprendieron nada.

Recuerdo unas palabras de Simón de Beauvoir frente a la tumba de Sartre: "tu muerte nos ha separado, la mía no nos reunira". Una parte de mi risa a muerto, se ha escapado, ya no volverá.

Hoy cumplo con mi dignidad, le doy luto a mis letras.

08 marzo 2008

El Soria inoxidable

No es sorprendente: La situación de América latina es como la novela de Laiseca, pero tan sobreactuada, tan fingida y forzada, que hasta tiene final de culebrón.

25 febrero 2008

How to be a blogstar - "Quiero un novio"

El secreto del éxito es –por lo menos en un principio-, no el buen producto o el servicio eficiente, sino la campaña publicitaria que convenza a los consumidores y/o usuarios de que lo que se está ofreciendo es excelente, como bien lo saben todas las empresas de servicios públicos y las casas de electrodomésticos de Argentina. A esta práctica, los políticos la llaman, por ejemplo, “pragmatismo político”; los telemarketers de Telefónica, “Speedy Duo 1 mega”, y el diario Clarín, periodismo.

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Clarín, el fiel custodio de la raigambre veleta argentina y cultor del periodismo como mercancía funcional, ahora lleva sus planes un paso más allá, creando “Clarín blogs” que, dicho sea de paso, son ultra-limitados y con plantillas de gusto dudoso. Ahora bien, la pregunta del millón es ¿cómo se hace para promocionar una plataforma blog horrenda? En realidad, no es tan complicado. Se observa atentamente en la redacción a ver quién tiene más cara de frustrado sexual, suicida o desubicado y se le ordena escribir un blog. ¿Por qué alguna de estas tres características? Porque a los fines del blog, el desahogo del perdedor tiene su encanto morboso, siempre y cuando esté más o menos bien escrito; es como mirar a través de una cerradura las desventuras del otro, sólo que en este caso, el otro tiene instinto de voyeur. El blog de alguien que la va de winner sería un fracaso casi tan rotundo como componer un tango optimista, ya que un post titulado “Soy un Grosso con mayúsculas”, más que ganas de leer, despierta la inspiración ejecutoria.

¿Sobre qué puede escribir una mujer de 29 años que está sin pareja? Bueno, podría escribir muchísimas cosas y muchas de ellas podrían ser buenas. Pero Clarín es Clarín y lo que prima en términos de letras es la falta de creatividad. Entonces, una periodista de 29 años que no tiene novio y por esas cosas mágicas de las “casualidades” trabaja en el Gran Diario, deberá escribir acerca de que se le aproximan los 30 y que está sola. Nada más y nada menos. Si a esto le ponemos un título como “Quiero un novio”, lo demás surge por si mismo, la horda de hombres enardecidos y señoras dadivosas harán cola para firmar.

Ya con unos cuantos comentarios en el haber, se envía la orden de realizarle una nota al empleado en cuestión -Lorena Bassani-, y se la hecha a correr por los canales del grupo multimedia (TN, Canal 13), excepto en el deportivo (TyC), porque quizás quede medio rudo mostrar la cara de la empleada después de las piernas peludas del 5 de All Boys. Pero no por esto hay que quitarle mérito a Bassani, que dotó a los escritos de una gracia peculiar, al estilo de Carolina Aguirre, aunque sin alcanzar los niveles de hilaridad desfachatada de esta última.

Lo patético no es que a un empleado se le ordene trabajar, lo es la grasada del PNT berreta, que huele a POL-KA y a novela costumbrista en prime time. En todo caso, sea por trabajo o por tristeza elemental, Bassani busca o dice que busca un novio que exista, sin enterarse que, en realidad, los novios no existen, sino que se construyen a través de la quiromancia y de los libritos de Horangel, que apoyándose en la rutinaria soledad, le presta ojos e inconsciencia a cualquier molusco que haya capeado el chaparrón.
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